No hay publicaciones.
No hay publicaciones.

Memoria 2017

PARROQUIA EXALTACION DE LA SANTA CRUZ

MEMORIA AÑO 2017

E

stimados amigos, en primer lugar, les agradezco sus oraciones por la vida de nuestra parroquia, y la ayuda material que nos ofrecieron durante el 2017. Fue un año donde pudimos experimentar, en medio de las dificultades, la amorosa Providencia Divina manifestada a través de tantos rostros, manos y bolsillos concretos.

Durante el mes de enero, en base a las decisiones estratégicas tomadas en los últimos meses del 2016, comenzamos decididamente con los trabajos de recuperación del patrimonio arquitectónico de la parroquia, interviniendo en la casa parroquial.

Un mes después, una tormenta levantó un cuarto del techo del salón parroquial, donde vivía provisoriamente. Esta dura prueba, supuso decidir desviar fondos destinados al templo, para la recuperación del salón. Cómo no agradecer a quienes ayudaron con el secado y recuperación de ropa, libros y elementos de uso personal, así como a quienes me alojaron durante esos días. Las autoridades se hicieron presentes a través de un subsidio municipal, así como también a través de la gestión de otro, de carácter provincial. Vaya también nuestro agradecimiento.

Durante los primeros días de marzo, san José se manifestó a través del nuevo equipo de sonido, comprado en base a un regalo personal que recibí de un sacerdote amigo y compañero, misionero, junto a su madre y hermana. En acción de gracias al Santo, a quién le había encomendado la difícil tarea de no vivir la Semana Santa sin audio, hicimos restaurar su preciosa imagen, que espera, en la casa parroquial, ser reubicada en la iglesia.

La Semana Santa la celebramos de la mano de los universitarios misioneros de la Sociedad San Juan, de Córdoba. 25 jóvenes que anunciaron al Señor y la belleza de vivir en gracia. La escuela Alem abrió sus puertas para alojarlos y para que pudiésemos celebrar el Triduo Pascual allí. Gracias a sus autoridades, y gracias a quienes trabajaron con dedicación y ahínco en la cocina.

La rifa de mayo, con la totalidad de los premios donados, nos permitió continuar con las obras de recuperación de la casa, y desde junio hasta agosto, hicimos una experiencia piloto de evangelización a través del curso Alpha, (55 personas). Para la convivencia final, de 2 días, nos acompañó un equipo de evangelización de la Pquia. San José de Hernando. En este tiempo, comenzó también la Catequesis sacramental de niños.

El 31 de agosto, la Pascua de mi padre fue una ocasión de Gracia, donde pude experimentar la solicitud y la veneración de ustedes por su sacerdote, así como su magnanimidad y solicitud. ¡Gracias ¡

Septiembre vino de la mano de la novena, la fiesta patronal y una 2° rifa, que nos posibilitó el arreglo de las aberturas de la casa parroquial.

El mes de octubre fue dedicado al rezo del rosario en los hogares de la localidad y los otros pueblos. Los cenáculos familiares de esos días, sin saberlo nosotros aún, fueron de preparación para la Misión Navideña, donde, durante una semana, 45 varones, universitarios, seminaristas y 2 sacerdotes, nos ayudaron con su palabra y apostolado, a preparar la Navidad. La Providencia una vez más se manifestó a través de donaciones en recursos (dinero, una vaquillona, un lechón), tiempo (equipo de cocina), y alojamiento (Club Progreso). Asimismo, la rifa de Navidad ha permitido que, en estos días, se estén reparando las ventanas de la Iglesia.

A vuelo de pájaro, se percibe la intensidad del año vivido: la reestructuración de la vida parroquial (“tiempos fuertes” de evangelización: Semana Santa-Navidad, Alpha); la generación continua de recursos y su implementación en recuperación del patrimonio arquitectónico de la parroquia (inversión durante 2016-2017: ($ 860.064,17), unida a la reestructuración económica (colaboración mensual de las capillas en los aportes al obispado, reducción de gastos por servicios)

¿Qué desafíos nos esperan durante el 2018?

Continuar con la evangelización, terminar la casa y el salón parroquiales, optimizar el sistema de socios y aportes particulares para cubrir los gastos fijos, y comenzar con una intervención sostenida en la iglesia. Es un desafío inmenso, pero nos anima las palabras de nuestro Señor a una santa: “Mi Providencia y tu fe, mantendrán esta casa en pie”. Recuerden que periódicamente la parroquia ofrece la santa Misa por los benefactores vivos y difuntos. ¡Muchas gracias!, y que Dios les pague toda su bondad.